Caminaba tranquilamente por la banqueta mientras las últimas hojas de aquellos árboles se desprendían de sus respecivas ramas.
Hacía un calor desgastante, el sol estaba molestando a la sociedad con su energía poderosísima, pero conmigo no aplicaba, llevaba una sonrisa en la cara que se debía a todo ese sentimiento de alivio que me llenaba, y a la diversión proporcionada por mi Yoyo.
Si bien, era cierto que durante el fin de semana tenía que preparar varias láminas para la clase de dibujo y estudiar para los 2 exámenes que tenía programados para el siniestro lunes, no podía evitar sentirme sin peso alguno sobre mí, aún cuando por la tarde tendría que ir al empleo.
Llegué a la parada del camión, tomé asiento en un sitio con sombra y sonreí. Ya era viernes.

sou! hahhaa, este es la onda! la verdad, tienes razón, no importa que es lo que tengamos para hacer el fin de semana, los viernes nadie los arruina... :D
ResponderEliminarTE AMO! y recuerda que soy super fan tuya! :D
Viernes: La manera en la que Dios nos dice "perdón muchachos, fue sin querer" a causa del lunes.
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