Powered By Blogger

martes, 17 de mayo de 2011

Polvo.

Sus tardes vacías;
su mirada perdida, ausente, sin chispa;
su voz sin cambios de tono, plana por completo;
por dentro, estaba rota, se desmoronaba lentamente, y un hueco se hacía cada vez más y más evidente. Algo le hacía falta, alguien ya no estaba... Pero ella de pie, siempre de pie.

Y con el tiempo aquel hueco se iría cubriendo de polvo, aparentando estar lleno, simulando haber olvidado, pero la escencia continuaría, evitando aquél olvido.

1 comentario:

  1. No quiero que termine, por favor, sou no te imaginas el grado de aprecio que te tengo, no quiero que la descidia termine esta amistad, yo te extraño demaciado... :'(

    ResponderEliminar